martes, 21 de junio de 2016

Desperdicios

Siempre cuando se es joven se tienen sueños, sueños que no siempre se llevan a cabo. El mío era ser letrista y vocalista de un grupo. Quizá no se cumplió porque nunca he tenido mucha determinación y he acariciado la constancia como el que acaricia un perro que no es suyo, hasta que se va. Puede ser también que mi destino fuera vivir para poder contarlo aquí, ante ustedes.

Quién sabe cómo me hubiera ido encima de los escenarios. Aquí dejo unas letrillas que seguro hubiera cantado con mi grupo, Desperdicios. El nombre sí lo teníamos.

Va por ustedes.

Imagen de Pixabay.com













Me bebí los mares,
me fumé las nubes,
transité lugares
de nombres dispares.
Ya no tengo nada
solo arrastro el nombre,
por favor te pido
que no me recuerdes.

Me bebí los mares,
me fumé las nubes,
anduve por calles
con los malabares.
No me debes nada,
yo soy solo un debo,
ya vendí mi alma,
soy de hueso y nada.
Por favor te pido
que no me recuerdes
a ver si me olvido
y duermo por siempre.

Me bebí los mares
me fumé las nubes
me comí la nieve,
me embriagué en carmines.
Vivo en  el asilo
que hay en mi cerebro,
sujeto con guantes
todos mis recuerdos.
Yo soy tu mal sueño
y tú no mereces,
todo lo que digas
yo lo soy con creces.

Me bebí los mares,
me fumé las nubes,
ruedo por rincones,
vivo entre colillas,
por favor te pido
que no me recuerdes,
a ver si me olvido
de que sigo vivo.

Aquí me despido
siempre a mi manera
un kilo de ruina
es mi vida entera.


Desperdicios

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