viernes, 12 de agosto de 2016

Mañana de invierno


Fuente imagen: Pixabay CC0.



Se limpió la cara en el río,
peinó sus pestañas,
se sentó con paciencia en las nubes
hasta soltar todos los sueños,
sus manos frías
y el pelo al viento,
mirada gris,
humo en el aliento.

 Con el tiritar de su boca
se hizo un compás
para mover los pies,
intentando no mirar la hora
para no desesperar.

Su tiempo lo cuentan
los trinos de las copas,
los gritos de los niños
que entran en  las escuelas,
la sirena del recreo,
el bullicio de los autos.

Hasta que se va
detrás de las campanas
de misa de las doce.

Así vino la mañana aquel día de invierno.

3 comentarios:

  1. Y siempre llega
    esa horrible estación
    -de invierno-
    enarbolando las sienes
    y columpiándose
    en hacernos lentos...

    Besos, Fabián.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí. Con sus pies tan fríos y su manía de apagarnos la luz tan pronto. Un placer verte por aquí Yayone.

      Muxu

      Eliminar
  2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar