lunes, 12 de septiembre de 2016

Ávida vida

Fotografía propía de la portada de Ávida vida

Tengo un respeto casi de cristal para empezar a describir el sentir que me produce este libro: Ávida vida de Maribel Montero. Lo bueno de los poemarios en general, es que pueden ser leidos las veces que uno quiera, y según se van sumando lecturas va aumentando la satisfacción del lector, creando una magia característica con el libro en cuestión. Y es ahí a donde yo quiero llegar.



Ávida vida es la pura vida. Una manera hermosa de pasar por delante de una taza de café y una rosa. Terminar con un amor casi eterno en un abrazo. Ávida vida es un suspiro perdido en el mar de una ventana abierta, una sencilla manera de afrontar, sin tener que salir por la puerta de atrás.

La primera vez que leí a Maribel Montero, sentí que me tenía que limpiar los zapatos antes de entrar, y como quien entra por una puerta mágica en un mundo paralelo, ir observando los matices exquisitos de sus versos.  El descubrimiento es muy enriquecedor. Los sentidos se doctoran en sus manos haciendo bellos y naturales hasta los dolores del alma.

El amor en todas sus formas es el gran invitado, el relleno de muchos de los dulces de esta caja de bombones. No se olvida de los alrededores de la gran manzana, y revindica un espacio en la cabeza sobre otras cotidianidades, que son ya tales, que apenas les prestamos atención en la vida real.

Habla sobre el amor que te roza la piel en un parking cualquiera, sobre la invisibilidad de los olvidados, del efecto placebo, lo pensativo del insomnio... pero eso es mejor descubrirlo por uno mismo.

Yo, desde mi muy modesta opinión, y por las notas que he tomado con los sensores de la piel, puedo decir que Ávida vida es un poemario de la talla XL, que ha hecho de mí mejor persona, más sensible al vuelo de las palomas y al caer casi eterno de los ácaros traslúcidos que se descuelgan por los hilos de luz.

Siempre es un buen momento para felicitar a alguien, y creo que éste va ser el mío. 

Felicidades Maribel Montero por tu poemario: Ávida vida

Gracias por haberme hecho más humano, mejor persona.

Un beso


Una piensa a veces en hilos rojos,
en caminos invisibles que unen vidas
y hay certezas que se resisten a la lupa,
hay certezas a flor de piel que se extienden por los parkings
y por todos los subsuelos.
Yo te conozco.
Eres mi hermano, mi amante, mi padre,
lo sé.Y cuando me dedicaste esa sonrisa abierta
y me ayudaste con las bolsas de la compra
quise darte un beso. Pero éramos dos desconocidos
en un parking del Mercadona
pesaron más los deneis y las bocinas de los coches
y nosotros ahí parados, sabiendo
que hay caminos invisibles que unen vidas.

 

Maribel Montero.

 

7 comentarios:

  1. Buen gusto y buena reseña. Inmejorable poemario y mejor persona la que lo escribe.

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    1. Tú lo sabes mejor que yo. Gracias por la parte que me toca Amanda.

      Un beso

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  2. No he leido el libro, pero después de leer la magnifica descripción que has hecho de lo que has encontrado en el, sin duda lo leeré... Gracias Fabian. :)

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    1. No te vas a arrepentir Marycruz. Ya nos contarás.

      Me gusta verte por aquí. Gracias

      Un beso

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    2. Muchas gracias de nuevo a este hombre de corazón inmenso, de nombre Fabián. Poco más que añadir, me entrego a fondo en los poemas y supongo que de haber algún mérito, es ése. Abrazos, Marycruz

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  3. Una reseña maravillosa, querido, gracias por traerla y según tu criterio habrá que tenerla muy en cuenta.

    P,D:
    Me cuesta creer que te haya hecho mejor persona más de lo que intuyo que eres.

    Besos, Fabián.

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  4. Ohhhh Yayone. La gente que me rodea da fe de que tengo un
    buen fondo, pero yo siempre me dejo algo para ir mejorando con la vida.

    Del poemario lo dicho: buenísimo en mi opinión.

    Un beso Yayone

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