sábado, 24 de septiembre de 2016

Mi dulce memoria

Fotografía de portada de: Mi dulce memoria

 

Voy montado en la parte trasera de la moto de mi hermano mayor, una Bultaco 125 de color blanca y roja. Hace un ruido ensordecedor, y me agarro a su cintura con la firmeza de una vía de tren, y la emoción del niño que soy. Miro hacia atrás, no me gusta el sabor de los mosquitos. El paisaje se aleja sin moverse. 


Es un momento de la vida como otro cualquiera, el que se me ha quedado en la mano al revolver el recuerdo. En la otra: Mi dulce memoria de Jose Luis Bravo (wuito), tu dulce memoria, nuestra dulce memoria.

Basta con mirar la foto en la contraportada del libro y fijarse en el autor; sin corbata, ni fina camisa. Natural y transparente como el agua de una fuente. Un hombre tranquilo, de esos que no necesitan abrir la boca para verlos venir.

Si cometes el error de tomarte un cafelito con él, probablemente ya no tengas forma de escapar a su nobleza. Yo después de leerme su libro, puedo decir que sé todo lo que hay que saber sobre él. Alguien que  te deja entrar en su alma a poner rectos los cuadros torcidos por los suspiros, no tiene donde esconderse.

Leer Mi dulce memoria ha sido como apoyarme en la barandilla del corazón, agarrarla  fuerte con las dos manos y dejarme ir con los ojos cerrados hasta  donde guardo los días que suman mi vida y forman mi ser. Mi dulce memoria es un libro para disfrutar de la espiritualidad de la vida, para calzarse un rato de reposo e irse a lo importante, a lo sencillo, a lo gratificante. Sentarse en un columpio y balancearse libre de pecados capitales. Nos habla en recuerdos y reflexiones; de la familia, la amistad, del amor, del otoño, de los vientos, de la Navidad... en fin, de la vida, de su vida.

Está soplando el viento, como siempre que a las hojas les da por descolgarse y jugar a que pesan poco, pintando en los suelos una alfombra ocre que antes no estaba. Por el final de la calle vienen dos niños hablando de fútbol, son amigos, muy amigos y todavía no lo saben. Los rayos traspasan los huecos de las nubes y enseñan la salida, pero Wuito no se va, en esta escena está representada todo lo que él valora: la amistad, la sencillez del paseo, el otoño que tanto le inspira, el fútbol, el cielo medio bueno o medio malo según se necesite,y un millón de cosas más que él como poeta percibe y los demás degustamos.

Hasta aquí llego yo, compañero. Tú y yo sabemos que tenemos un café pendiente y un fuerte abrazo. Con estas letras me he acercado un poco más a lo nuestro, que además viendo como valoras la amistad, será eterna. 

Un abrazo, y gracias por todo.

El sol  se despide de la luna  que le saluda y atrás se queda el ruido, la ciudad abre su cama y un sueño profundo desata la caja de Pandora  inundando de sentidos los miedos, los deseos, las ilusiones.

 

Es entonces cuando evoco lo vivido en mi día, hace acto de presencia la memoria y mi conciencia algo dormida confiesa ante la virtud de no mentirme a mí mismo, el yin y el yang hacen balance mientras el sueño se despierta y se cierran mis ojos lentamente.

 

Y aun en dias grises, hago recuento de las cosas buenas y malas, y llego a la conclusión de que vivir un día más valió la pena porque descubrí en ti una sonrisa nueva, porque tus palabras me llegaron al alma, porque me besaste como nunca, por agradecer algo nuevo cada día.

 

Me gusta encontarme cada noche en mi cama rememorando días como este. Y en ocasiones, un sueño llamado musa acude a mi cabeza y no me deja dormir.

 

Para llegar a la conclusión de que vivir es el mayor regalo que me hicieron y que lo envuelvo cada día con una de mis mejores sonrisas. Aunque existán días que se tiñen de lágrimas y muecas, no es más que un presente medio despierto medio dormido, un dulce suspiro tan frágil como el futuro que ha de llegar.

 

José Luis Bravo (wuito)

7 comentarios:

  1. Que decir, si casi no puedo respirar, querido Fabi (permíteme que te llame así), demuestras nobleza, además de talento, tras emocionarme con tu escrito, solo puedo enviarte un beso grande.

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  2. El beso me lo quedo y la emoción la comparto contigo Tite. Gracias guapa

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  3. El beso me lo quedo y la emoción la comparto contigo Tite. Gracias guapa

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  4. Solo con el título ya se deja intuir la novela, que por cierto, me encanta, tengo la sensación que es totalmente evocadora, gracias siempre por traer cositas desconocidas y exponer un prólogo tan hermoso.

    P,D:
    La nobleza de un ser es lo que engrandece a la persona.

    Un beso, Fabián.

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  5. Como tu querida amiga Tite se llama cariñosamente Fabi. Con lo que has escrito a Jose Luis Bravo (wuito) has conseguido emocionarme incluso a mi que he vivido de cerca el nacimiento de mi dulce memoria. Veo en ti un escritor capaz de sacar la faceta mas sentimental de los lectores de tu blog.
    Por mi parte deciros a Tite, a ti y Jose Luis que sigais mostrandonos vuestra manera tan particular de ver la vida porque es un regalo para los setidos porder leer vuestras ebtradas de los blogs

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  6. Uff no se no como empezar. Diciéndote tal vez que has sembrado en mi alma palabras que florecen dejando sentimientos qir te haven estremecer. Que bonito escribes Fabi como dice Tite. Sólo puedo decirte gracias por leer mi libro por conocer a fondo este sentido y sensibilidad y por encontrar la llave de mi dulce memoría. GRACIAS

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  7. Preciosas palabras que describen perfectamente a la gran persona que es José, decirte que si entras en su dulce memoria no querrás salir nunca.

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