domingo, 27 de noviembre de 2016

27 de noviembre


Fotografía de Pixabay: CC0

Ahí fuera está lloviendo,
lloran las ventanas y el viento toca
como si quisiera entrar por los recovecos de mis mangas
hasta los bolsillos de todas las batas,
al calor que habita.
Las nubes se han comido el cielo,
que a buen seguro luce azul a lo lejos,
allí donde sólo los anhelos alcanzan.
Mientras tanto,
atisbo una tarde con su falda de pana,
de colores crudos,
la sal de las palomitas,
y el cantar de los vientos acompañado
de la desesperada percusión
de quien no pudo ponerse a salvo 
en este día  que nos visita.

2 comentarios:

  1. Largo se hace el invierno, tanto, que aletarga, a la espera de cielos abiertos, anhelos y un halo de esperanza...

    Un maravilloso poema, querido, escrito, al calor del hogar, tras una ventana.

    Muxu haundi, Fabián, maitia. :-)

    ResponderEliminar
  2. Conviertes el otoño en primavera
    bajo mi admirada mirada

    ResponderEliminar