viernes, 24 de marzo de 2017

Algo sobre ti.



Fotografía de pixabay: CC0


El otro día se me acercó un amigo
y como a dos palmos me dijo que me seguía,
que leía mi blog, qué si no podía tener a bien dedicarle algo,
unas humildes letras.

Qué quieres que diga Manuel,
quieres que hable del pasillo largo que nos une y nos separa
de como se pueden desprender endorfinas
en  las mismas entrañas de una fría fábrica de acero,
o prefieres que diga,
que me gusta como asustas vendavales
con tus botines de marca, tu colonia quince años más joven que la mía
y ese espejo amigo que no deja de mirarte.

Qué quieres que diga Manuel,
que te fumes la vida en dos caladas
que las cataratas son para bañarse en compañía
y que para cuando vengan a buscarte las canas
tienes que estar listo para escribir sobre el pergamino de la conciencia,
sin ningún temor.

Manuel, lo que yo sé de ti a la vista está,
estás en primavera, en cascarón de huevo,
y quiero decirte aquí, en mi humilde blog,
que estas son tus letras, el abrazo que te doy en medio del pasillo
que nos une y nos separa,
que hueles a colonía quince años más joven que la mía
y que como el Ave; Sevilla-Madrid
la vida, la vida pasa muy deprisa.

sábado, 11 de marzo de 2017

Dyane 6

Fotografia de Pixabay: CC0


Tengo apuntadas las noches
en las que viajé en tu Dyane6
por debajo de las sábanas.
Fue uno de tus coches,
uno de mis primeros sueños despierto,
el cual recuerdo con un inmenso cariño.
Juro que debajo de aquella franela
no había reyes, ni presidentes corruptos,
no había niños con la cara negra, ni aire con humos.
Sólo un niño sin carnet
por carreteras secundarias
que se perdían por un zigzagueante sueño sin precinto.
Me gustaba que fuera invierno (por eso del regocijo),
olor a chimenea y obstáculos salvables.
Conducía hasta que me vencía el sueño,
hasta aquel acantilado donde el vértigo te hacía cosquillas en los pies.
Nunca olvidaré la matrícula de mi primer sueño despierto: SS 2037 N,
como nunca olvidaré que tengo el mejor hermano mayor que se puede tener.


Te quiero Mikel.

miércoles, 1 de marzo de 2017

Pase de jilgueros.


Imagen CCO

Y la vida me empuja a escribir sentimientos que me destrozan, pero sigue vuelta a vuelta, tan natural como el paso de los jilgueros. ¿Qué quién es Carmen?, el significado de persona noble y entrañable en el diccionario del alma.

 

Carmen, yo no quiero hablarte en pasado,
pues eso
sería dar la razón a la muerte, al olvido,
y nosotros hoy
caminamos por los pasos de este arcoiris de fina lluvia,
tristes como la niebla,
al encuentro de aquel primer abrazo.

Hemos visto muchas veces tambalearse los cimientos de la memoria.
Pero para ti, Carmen,
tenemos un hueco de algodón en el rincón de la inmortalidad del alma.

Allí donde la gente transparente de mirada,
amansa la calma.
Allí donde el último suspiro es la última pena,
la eterna alegría de una vida que nunca termina.

Hoy queremos delatarte,
decir que en tus brazos entra toda la bondad de una buena madre,
de una buena esposa, hermana, tía, amiga...,
y aunque no haga falta prometer, lo hacemos,
con la mano cerca del pecho,
prometemos llevarte siempre en las palabras amables,
en los buenos actos, en el amor verdadero.

Hay  recuerdos cariñosos en el fondo de los ojos
donde todos los veranos se presentan en la parcela de  Cabra,
y los niños hoy adultos, los adultos hoy más niños
te sujetan de la mano para no soltarte nunca.

Y en las tardes de verano, cuando el paso de jilgueros desenrede los silencios
encontrarnos en la punta de los vellos.

Cuando el frío de esta fina lluvia de pena nos abandone,
esperaremos con alegría el tiempo que dictamina nuestro paso por el suelo,
y nos reencuentre de nuevo, de otro modo, sin miedo,
como más libres.

No quiero hablar en pasado, pues para nosotros eres y serás, estás y estarás.

Hasta siempre Carmen.