![]() |
| Fotografía de Pixabay: CC0 |
Ahí fuera está lloviendo,
lloran las ventanas y el viento toca
como si quisiera entrar por los recovecos de mis mangas
hasta los bolsillos de todas las batas,
al calor que habita.
Las nubes se han comido el cielo,
que a buen seguro luce azul a lo lejos,
allí donde sólo los anhelos alcanzan.
Mientras tanto,
atisbo una tarde con su falda de pana,
de colores crudos,
la sal de las palomitas,
y el cantar de los vientos acompañado
de la desesperada percusión
de quien no pudo ponerse a salvo
en este día que nos visita.

Largo se hace el invierno, tanto, que aletarga, a la espera de cielos abiertos, anhelos y un halo de esperanza...
ResponderEliminarUn maravilloso poema, querido, escrito, al calor del hogar, tras una ventana.
Muxu haundi, Fabián, maitia. :-)
Conviertes el otoño en primavera
ResponderEliminarbajo mi admirada mirada